sábado, 11 de mayo de 2013




Carta abierta al Sr. BOTIN.
  
Casi 1.700.000.000 de las antiguas pesetas…
¡Qué esplendidez magnífica de los evérgetas bancarios…! En unos momentos de  destrucción masiva de los tejidos sociales existentes en el país, en forma de maldición bíblica, ante la pasividad parlamentaria, gubernamental, política, también en parte ¿Cómo NO? sindical.

Mil setecientos millones de pesetas (10.000.000 de euros). Ocho, con ocho, en forma de indemnización, y Uno, con Dos, en forma diferida –Seguro de Vida-, que justifica un Banco de primera línea de razón comercial montañesa, a los efectos de amortiguar y endulzar el retiro o jubilación anticipada del timonel de la casa.

Ya son varios los casos estridentes y antisociales, en que la Banca, rescatada o no, pública o privada, envuelve en premios de consolación de oro a sus excedentes de primera categoría, en unos momentos de aguda crisis social y económica, cuya responsabilidad objetiva, en primer lugar es de la Banca, que ha sido y seguirá siendo salvada en parte, o en su totalidad, con dineros públicos –de la bolsa común- y cuyos haberes en forma de riqueza objetiva acumulada ficticia o no, es la suma de la calcinación de la población local.

Los Grandes Generales Bancarios, los Goirigolzarri, los Bankia, los Ratos, y otros cualesquiera, no son parte necesaria y obligatoria, en cuanto a la forma de materializar la extinción de sus contratos de trabajo – despido- prejubilación – aplicando la reforma laboral reciente y los Eres dominantes para las masas productivas. El paso a la situación “B”, con los riñones personales bien forrados de cuartos y prebendas, de los mandamases de bombín, con la garantía eterna de que podrán sobrevivir dignamente, y no ser desahuciados, ni tener que acudir al  Banco de alimentos local a por los mendrugos diarios solidarios.

No es lo mismo, lo que sucede, con las ya más de 6.000.000 de parados y paradas a largo plazo, hasta el momento. Se les discute el derecho al mendrugo diario. Se les niega, a una buena parte el derecho a sobrevivir, individual y familiarmente. Es una Vergüenza, Sin más. Vergüenza que contrasta, que chirría clamorosamente, ante la soberbia increíble de los banqueros, y como no, también de algunos medios de intoxicación social.

Mientras tanto, hay una parte de la población que rebusca en la pubelas públicas, un pedazo de pan, que echarse a la boca -No es ninguna exageración. No es ninguna broma- recogiendo, o intentando recoger, unas migajas, quizá mohosas, de los desechos diarios de alimentos con fecha de caducidad desahuciados en los macro-comercios de la esquina.

¿Sorprende lo dicho…? Quizá no sorprende, pero, si deja indiferentes, por el momento a los responsables objetivos de estas situaciones: Banca, Gobiernos, Bruselas, etcétera, porque, en contrapartida, se nos intenta vender la moto envuelta y camuflada en forma de PACIENCIA SOCIAL, de ¡Lo sentimos…!, que sigue siendo necesario que se inmolen ustedes día tras día en las colas de INEM, en busca del trabajo perdido, de modo civilizado, en calma, sin violencia, por supuesto siempre injustificada, pero sancionable penalmente, por si acaso.

MIL SETECIENTOS MILLONES DE PESETAS, son muchas pesetas, Señores Marqueses. Un simple ejemplo: hace ya dos días, antes de la llamada del EURO, se hacía una compra familiar semanal, por Mil o Dos mil pesetas, hoy, instalados en la modernidad común, esas compras no alcanzan semanalmente a ser cubiertas con 200 euros. Es decir: 34.000 pesetas. ¿Qué ha sucedido…?

Cien euros a la semana, para la cesta de la compra, es un símbolo, o signo de estar incluido bajo los sombrajos de la exclusión social y de la pobreza casi extrema. ¿Qué sorpresa, verdad…?

1.700.000.000 de pesetas, se podrían emplear en unas tarjetas en forma de CUOTAS apellidadas como SOLIDARIAS DE AMPARO SOCIAL, que a razón, por ejemplo, de 15.000 pesetas, o lo que es similar, pero no es lo mismo, 100 euros, podría afectar a 10.000 ciudadanos parados-paradas, en riesgo de exclusión o excluidos de verdad. Sería todo un detalle. ¿Verdad,
Sr. BOTIN? En todo caso, una gota de agua, en el mar de los 6.000.000 largos de candidatos a la exclusión, no reciclables, ni a corto, ni a medio, ni a largo plazo, según previsiones del oráculo bruselense ¿2.016?

Mientras tanto, se prolonga la agonía social, envuelta en mensajes cáusticos gubernamentales, del pelaje infumable, de que hacemos lo que podemos, la situación nos obliga a seguir raspando las virutas del hueso de jamón social, porque la PACIENCIA SOCIAL, creen y exigen, que ha de ser infinita.

No se inquieten, Sr. BOTIN, y el Gobierno. De momento el contexto social no está maduro, para, repetir la experiencia reciente del Sr. Parado Italiano, que pistola en mano, intentó pasar factura por su frustración sobrevenida e involuntaria, a aquellos, que supone, han sido, siguen siendo y son responsables directos de su situación, que es, por otra parte, la de otros muchos cientos de miles de conciudadanos.

Amárrense los cinturones, señores. La PACIENCIA SOCIAL, no es inmutable, ni infinita.
  
Fede García.

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