Carta
abierta al Sr. BOTIN.
Casi
1.700.000.000 de las antiguas pesetas…
¡Qué
esplendidez magnífica de los evérgetas bancarios…! En unos momentos de destrucción masiva de los tejidos sociales
existentes en el país, en forma de maldición bíblica, ante la pasividad
parlamentaria, gubernamental, política, también en parte ¿Cómo NO? sindical.
Mil
setecientos millones de pesetas (10.000.000 de euros). Ocho, con ocho, en forma
de indemnización, y Uno, con Dos, en forma diferida –Seguro de Vida-, que
justifica un Banco de primera línea de razón comercial montañesa, a los efectos
de amortiguar y endulzar el retiro o jubilación anticipada del timonel de la
casa.
Ya
son varios los casos estridentes y antisociales, en que la Banca , rescatada o no,
pública o privada, envuelve en premios de consolación de oro a sus excedentes
de primera categoría, en unos momentos de aguda crisis social y económica, cuya
responsabilidad objetiva, en primer lugar es de la Banca , que ha sido y seguirá
siendo salvada en parte, o en su totalidad, con dineros públicos –de la bolsa
común- y cuyos haberes en forma de riqueza objetiva acumulada ficticia o no, es
la suma de la calcinación de la población local.
Los
Grandes Generales Bancarios, los Goirigolzarri, los Bankia, los Ratos, y otros
cualesquiera, no son parte necesaria y obligatoria, en cuanto a la forma de materializar
la extinción de sus contratos de trabajo – despido- prejubilación – aplicando
la reforma laboral reciente y los Eres dominantes para las masas productivas.
El paso a la situación “B”, con los riñones personales bien forrados de cuartos
y prebendas, de los mandamases de bombín, con la garantía eterna de que podrán
sobrevivir dignamente, y no ser desahuciados, ni tener que acudir al Banco de alimentos local a por los mendrugos
diarios solidarios.
No
es lo mismo, lo que sucede, con las ya más de 6.000.000 de parados y paradas a
largo plazo, hasta el momento. Se les discute el derecho al mendrugo diario. Se
les niega, a una buena parte el derecho a sobrevivir, individual y
familiarmente. Es una Vergüenza, Sin más. Vergüenza que contrasta, que chirría
clamorosamente, ante la soberbia increíble de los banqueros, y como no, también
de algunos medios de intoxicación social.
Mientras
tanto, hay una parte de la población que rebusca en la pubelas públicas, un
pedazo de pan, que echarse a la boca -No es ninguna exageración. No es ninguna
broma- recogiendo, o intentando recoger, unas migajas, quizá mohosas, de los
desechos diarios de alimentos con fecha de caducidad desahuciados en los
macro-comercios de la esquina.
¿Sorprende
lo dicho…? Quizá no sorprende, pero, si deja indiferentes, por el momento a los
responsables objetivos de estas situaciones: Banca, Gobiernos, Bruselas, etcétera,
porque, en contrapartida, se nos intenta vender la moto envuelta y camuflada en
forma de PACIENCIA SOCIAL, de ¡Lo sentimos…!, que sigue siendo necesario que se
inmolen ustedes día tras día en las colas de INEM, en busca del trabajo
perdido, de modo civilizado, en calma, sin violencia, por supuesto siempre injustificada,
pero sancionable penalmente, por si acaso.
MIL
SETECIENTOS MILLONES DE PESETAS, son muchas pesetas, Señores Marqueses. Un
simple ejemplo: hace ya dos días, antes de la llamada del EURO, se hacía una
compra familiar semanal, por Mil o Dos mil pesetas, hoy, instalados en la
modernidad común, esas compras no alcanzan semanalmente a ser cubiertas con 200
euros. Es decir: 34.000 pesetas. ¿Qué ha sucedido…?
Cien
euros a la semana, para la cesta de la compra, es un símbolo, o signo de estar
incluido bajo los sombrajos de la exclusión social y de la pobreza casi
extrema. ¿Qué sorpresa, verdad…?
1.700.000.000
de pesetas, se podrían emplear en unas tarjetas en forma de CUOTAS apellidadas
como SOLIDARIAS DE AMPARO SOCIAL, que a razón, por ejemplo, de 15.000 pesetas,
o lo que es similar, pero no es lo mismo, 100 euros, podría afectar a 10.000
ciudadanos parados-paradas, en riesgo de exclusión o excluidos de verdad. Sería
todo un detalle. ¿Verdad,
Sr.
BOTIN? En todo caso, una gota de agua, en el mar de los 6.000.000 largos de
candidatos a la exclusión, no reciclables, ni a corto, ni a medio, ni a largo
plazo, según previsiones del oráculo bruselense ¿2.016?
Mientras
tanto, se prolonga la agonía social, envuelta en mensajes cáusticos gubernamentales,
del pelaje infumable, de que hacemos lo que podemos, la situación nos obliga a
seguir raspando las virutas del hueso de jamón social, porque la PACIENCIA SOCIAL ,
creen y exigen, que ha de ser infinita.
No
se inquieten, Sr. BOTIN, y el Gobierno. De momento el contexto social no está
maduro, para, repetir la experiencia reciente del Sr. Parado Italiano, que
pistola en mano, intentó pasar factura por su frustración sobrevenida e
involuntaria, a aquellos, que supone, han sido, siguen siendo y son responsables
directos de su situación, que es, por otra parte, la de otros muchos cientos de
miles de conciudadanos.
Amárrense
los cinturones, señores. La PACIENCIA SOCIAL ,
no es inmutable, ni infinita.
Fede
García.
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