MANIFIESTO POCO RECOMENDABLE.
¿NUEVO AÑO… NUEVAS VIEJAS PRACTICAS?
Los
ciudadanos de a pie, aquellos que solo somos útiles una vez cada cuatro años,
de momento, estamos molestos, muy molestos, por la deriva horrible que se
percibe sin anestesia previa en las tramas sociales, familiares, laborales,
etc. No va bien el País. No va bien, el empleo, no va bien la salud, no va bien
la educación, no van bien Ustedes, no va bien el futuro… Esto no va nada bien.
Habrá
nuevo año, que será sin duda, un año viejo más, repetido hasta la saciedad,
envuelto en miseria, discursos de opereta, y teatrillos alucinatorios tasados.
La ciudadanía es lo de menos: proyecciones dignas del T-B-O; estimaciones de
futuro mejorables, pero olvidadas de lo presente de manera intencionada, dan
como resultado de la ecuación AÑO NUEVO –NUEVA VIDA, un resultado adverso para
el común en general.
Solo
cabe señalar, como común denominador generalizado, la anorexia mental de
aquellos que, temporalmente, han sido casi – cooptados- por las diversas
opciones y tendencias políticas vigentes, para su posterior blindaje en baño
electoral, cada cierto tiempo, y que, en consecuencia, se sienten – con algunas
excepciones – autorizados para delinquir electoralmente de modo impune y
continuado, sin fiscalías perturbadoras, ni San Benitos que les bailen. Para
eso se proyecta encausar a las víctimas por atreverse a levantar la voz, bajo
penas de multa, dignas de mejores causas.
Así
ha sido, un año más, hasta el momento.
Casos
de relevancia social extrema – como
modernamente se mal dice – no son objeto ni tan siquiera de sonrojo:
Ejemplo: Los últimos muertos de los SIN TECHO – SIN VIVIENDA- SIN PAPELES – SIN
VISADO -¿SIN FUTURO…? Aquí y ahora: El Sr. ALUCINE, se nos murió de frío bajo
un cartón en las calles de Bilbao, sin ruido
ni exigencias post-morten tipo, ceremonias ecuménicas masivas pro-Mandela. El
Sr. ALUCINE, se fue discretamente, SIN PAPELES NI VISADO, SIN TARJETA SANITARIA
¿Sin familia, que le llore… ni cortejos funerarios sobrevenidos, aunque era un
vecino de hecho de Bilbao …? No habrá ceremonias, ni reconocimientos, ni
explicaciones a sus familiares, ¡Es una pena! Y, también, una vergüenza.
Última
hora: Allende, en el Sur peninsular, tres personas casi sin recursos mueren por
alimentarse con raciones no recomendables procedentes de un Súper de nombre
desconocido. Otros, muchos más se mal-nutren de residuos alimenticios fuera de
plazo recogidos en los contenedores de la esquina. Alcalá de Guadaira…Hoy.
Habrá màs…
Salt:
Nueve familias, son lanzadas a la intemperie, por imperativo legal y orden
judicial no recurrible, en pleno invierno, y con las puertas de la casa común
(Ayuntamiento- cerradas). Los desahucios
– a pesar de la buena marcha dicen, de la economía bancaria, es una buena
señal, al parecer.
Hay
quienes reparten lo que necesitan, sin medios reales, que les blinden ante
estas situaciones. Aún así, algunos lo han intentado recientemente, aquí mismo,
en la esquina, por ejemplo: Plaza Aldabe: el día 8 de Diciembre pasado: Se
repartió comida caliente de manera solidaria y gratuita a la ciudadanía.
Bueno sería que siguieran el ejemplo, sus señorías, por una vez al menos, a las
puertas del Parlamento, por aquello de predicar con el ejemplo, asumiendo que
la pobreza y la marginación nos mancha a todos.
No
pongan un marginado o marginada en su mesa: Pongan la mesa para los y las
parados-paradas-sin papeles-desahuciados, inmigrante o emigrante joven
externalizado, mujeres maltratadas, menores escolares sin pizarra de tiza, y
desayuno imaginado: todos ellos, victimas obligadas de sus incapacidades y
comodidades provisionales, legalmente establecidas, por supuesto, intentando ayudar
a resolver por una vez, aquellos problemas sociales que estallan a diario en la
agenda social sin voluntad objetiva de permanencia, pero de duración
desconocida, de momento…
Pónganse
las pilas, para eso les pagamos a escote largamente. Estrénense, con nuevas
ideas, que son a la vez muy viejas: Tarjeta de Alimentación Ciudadana: TAC, para,
excluidos, parados, paradas, para insolventes no declarados, pero que están
catalogados, como morosos en listas cerradas, con efectos inimaginables,
perdurables, sin saber por qué.
Transmútense
sus señorías, en ciudadanos de a pié, entreguen su nómina a la Comisión Judicial
de Ejecuciones más cercana de modo voluntario, dando ejemplo, de que la crisis
– sus crisis – sus recortes, lo han de ser para todos, o, sin duda alguna, más
temprano que tarde se tendrán que arrepentir.