viernes, 25 de julio de 2014

AYUDAS SOCIALES E INMIGRACION  GASTEIZ

Una polémica artificial que no cesa…¿A quién le conviene, que tras treinta años de presencia estable de población inmigrante en Gasteiz, se agiten las aguas de la sensibilidad social, en contra, de aquellos y aquellas que para disponer una simple Autorización de Trabajo y Residencia les ha supuesto en ocasiones, tres, cinco, o diez años, de estancia irregular?

En los últimos treinta años la población inmigrante llegada a partir de los años 80, se ha ido asentando, estableciendo, trabajando y socializando en condiciones de desigualdad con las dificultades propias que conlleva siempre, el rehacer las propias vidas, incluyendo las de sus allegados, prácticamente desde cero: Idioma, vivienda, educación, socialización, costumbres, convivencia, trabajo, etc. Es decir, la llegada a Gasteiz, al País Vasco, de estas personas, ha sido una vía secundaria de las corrientes migratorias que acceden – por necesidad – a las puertas de una Europa, cuyo nivel de vida es notablemente superior a la de los países de los que proceden.

No lo hacen por gusto ni por aventura personal; lo hacen por cubrir necesidades vitales. Muchos de ellos han dejado la vida en el tránsito, y la siguen dejando: pateras, alambradas, cuchillas y demás instrumentos inhumanos de la civilizada Europa, con el fin de disuadir a los más necesitados de que no merece la pena huir de la miseria y del hambre, o de las guerras que justifican las industrias locales-militares, para obtener sabrosos beneficios, y además, crean puestos de trabajo…

Por ejemplo: desde los años ochenta en Gasteiz, también en la Llanada, se acogió a centenares de temporeros de la patata, argelinos-marroquíes: las lluvias de otoño, impidieron que se recogiera la cosecha y por tanto, no les contrataron. Se refugiaron en el ex-cuartel de la Guardia Civil en Alegría-Dulantzi. Cómo no recordar también, el encierro de los argelinos en Vitoria, todos Sin Papeles, durante la guerra civil en Argelia, durante más de ochenta días…Cómo no recordar que 426 vecinos empadronados durante la Alcaldía-Cuerda, fueron desempadronados por el alcalde Alfonso Alonso (248 de los cuales fueron reempadronados por sentencia judicial) , para posteriormente desempadronarlos. Cabe también recordar a las familias refugiadas  Bosnias de la guerra de los Balcanes.

Un poco más tarde los Rumanos: inmigrantes de ¡cuarta categoría…! Hoy conciudadanos comunitarios, fueron objeto de marginación social y también espacial: no se les empadronó, y por tanto no tenían derecho a la Tarjeta Sanitaria, ni a ser regularizados. Se les asentó en un descampado abierto, sin agua ni luz, ni servicios de ningún tipo, en un Polígono Industrial, a las afueras de Gasteiz. Más tarde el Ayuntamiento facilitó el agua y la corriente. ¿Eran vecinos, o no lo eran…?

Como estos ejemplos, hay varios más que nos hablan de determinado blindaje social ante la novedad. Blindaje inducido en parte, y también exacerbado por la escasa disposición de las Instituciones públicas a resolver problemas de inserción social en igualdad de trato y de condiciones justas, porque además, los comunes denominadores que limitan todo esto, son también - no conviene olvidarlo - las vigentes y denunciadas Leyes de Extranjería y de Asilo y Refugio.

Estas personas, vecinos y vecinas de Vitoria han trabajado, pagan impuestos, y cuando se quedan sin empleo, legalmente acceden a solicitar el paro, las Ayudas de Emergencia Social, o la RGI, o la PAV, en las mismas condiciones que los vascos y vitorianos de toda la vida, cumpliendo con todas las exigencias burocráticas necesarias, que por cierto, no son pocas.

Las entidades sociales, que actúan en general sin ayuda institucional de ningún tipo desde  hace ya más de dos décadas, intentan aportar algo de sentido común social, a aquellos que enturbian, por interés político particular, unas relaciones social-ciudadanas en ausencia de graves conflictos de convivencia en Gasteiz.

Por muchas razones más, amonestamos a aquellos que hacen bandera desde el Poder Municipal, o desde cualquier otro, para dañar de manera premeditada la natural inserción social en la vecindad local de los nuevos vecinos y ciudadanos. Además, les instamos a que se excusen, y a que pidan disculpas a aquellos vecinos y vecinas de hecho y de derecho de forma pública e inmediata, sin más excusas.

Fede Garcia, Esteban Diego Iraeta, Iñaki Markiegi, Hafida  Mesbah, Zineb Berrouchu, Isa Garcia, Josean Tirados, Felix Placer, Miloud Saiglaghezal, Asun Garcia, Raymon Manzano, Sabah Jlili y Lurdes Duran.


domingo, 8 de junio de 2014


CARTA PÚBLICA ABIERTA A JUAN CARLOS.



El Sr. Rey, Juan Carlos, se ha ido a casa, se ha auto-despedido, en una especie de alarde de prepotencia muy poco elegante.

No importa, como llegó a saborear las mieles del poder-blindado de una monarquía, rehabilitada tras una dolorosa Guerra Civil, cuyas consecuencias, aún son visibles, 75 años más tarde. Otras, aún no son visibles, porque siguen en las cunetas clandestinas del tiempo y del espacio. Dicho acceso a la titularidad de la Monarquía-borbónica, fue por decreto de FRANCO. No hubo jamás consulta…¿para qué, pensó el dicho Franco, si aquí, mando yo…?

De paso, hubo que extraviar, al legítimo depositario y heredero natural de la titularidad, el Sr. Padre del Sr. Juan Carlos, para que, hubiera una continuidad solvente.

Se dice, se cuenta, se multi-alaba, sin excepción reconocible  las gracias de  décadas de CORONA IMPUESTA, que, aún hoy, no han sido, debidamente analizadas, pero sí, sufridas. Los medios, escritos, hablados y de cualquier otra naturaleza no reparan en gastos, a la hora del halago y la sumisión, mediante el ¡Yo, más…!

Pero, amigo Txarly, te has ido. ¿A casa…? Lo dudo.

Te sugiero, que te embarques y te impregnes en las realidades materiales, sociales, humanas, de una ciudadanía muy cansada, extorsionada, desahuciada, perseguida, encausada, expulsada, despedida y, con un futuro incierto nada halagueño.

Te aconsejo, de tú a tú, de igual a igual, que renuncies a todos los privilegios, prebendas y demás zarandajas, que adornan la parafernalia monárquica - que te pagamos todos, por cierto – y, tan ricamente, te pongas a la cola en la Oficina del INEM correspondiente, al Palacio del Pardo en Madrid.

Te aconsejo, que vivas con el Salario Mínimo Inperprofesional. Te aconsejo, que si renuncias a cama y hogar, por cuenta de todos y todas, te enroles en la primera asamblea vecinal anti-desahucios, que actúe en tu zona, y colabores en alguna ocupación-relámpago de las miles de viviendas habitables, pagadas por toda la ciudadanía y vacías, hasta el momento, propiedad de los BANCOS.

Te aconsejo, que dediques tu tiempo a mejorar, o mejor, a eliminar, la muy mal llamada MARCA ESPAÑA, con tu aportación efectiva en trabajo-solidario en la primera ONG, que te caiga mejor a mano.

Te aconsejo, que repartas, compartas, comprendas y convivas, con esas otras personas, mujeres y hombres, que se han, o les han obligado a  ser Jubiladas, en condiciones insultantes, que, han tenido que abrir, solidariamente, a sus familiares, vecinos, inmigrantes y demás ciudadanía sin techo y sin plato, que han sido violentamente lanzados a las escombreras sociales y, que han de pagar por triplicado, también, la factura farmacéutica…

Te aconsejo, que pienses y actúes con convicción, en estos, u otros frentes, que no pasen, por experiencias nada edificantes conocidas.

Yo no soy, tu súbdito. De hecho, nunca lo he sido, y nunca lo seré, porque, entre razones, sin preguntar a NADIE has pasado la bola a tu hijo-biológico, Sr. Felipe VI, el Expectante, dando por hecho, que aquí todo va bien, y que la ciudadanía en general, solo tiene derecho a SER CALLADA Y SILENCIADA.  Ya, no te aconsejo nada más, porque, quien debiera de ser coherente ahora, y ser RATIFICADO, por la ciudadanía, es el Sr. Felipe, que a instancia propia, debiera de suspender su entronación, previa consulta-vinculante, de REPUBLICA O CORONA. Ahí, os quiero ver.

Además, no me olvido, de los desaires, que desde siempre has practicado con esos nuevos-ciudadanos y ciudadanas de hecho, que se ensartan en las vallas militarizadas de Ceuta y Melilla, ante tu silencio de vergüenza y colaboración culpable.


Bienvenido a unas realidades sociales en estado natural. Puede usted pasar.

domingo, 9 de febrero de 2014

LAMPEDUSA, TARAJAL, CEUTA, MELILLA, PATERAS, VALLAS, MURALLAS, ALAMBRADAS DE ESPINO MILITARIZADAS, y LA INFANTA ENCAUSADA ya casi no son noticia, SALVO la señora Cristina.

Apenas breves apuntes en la esquina de una prensa domesticada, en general, en función del común denominador del dinero y el interés por el morbo social más obtuso. Doscientos o trescientos allá, 11 más allá, siete o nueve, ahí, en la esquina, y sigue la cuenta de cadáveres de seres humanos que abonan las estadísticas de los suicidios inducidos por la miseria, la pobreza, la enfermedad, las guerras, el hambre, ante los caciques de conciencia tetraplégica, que blindan y reblindan unas fronteras artificiales frente al supuesto acoso vergonzante de la necesidad de luchar por la propia supervivencia. ¡Son simples dramas, dicen…¡ ¿Hay que hacer algo…?

Más vallas, más alambres, más altura, más dinero para detectar incluso en la oscuridad el movimiento imparable del hambre, no parece que sean suficientes… Los movimientos migratorios inducidos, provocados o naturales, han sido y siguen siendo los motores de la diversidad humana en todos los órdenes. No se puede negar. Oponerse – ya casi militarmente – a que el hambre se liquide por cuenta propia a las puertas de nuestras costas, de nuestras casas, de nuestras escuelas, de nuestras culturas, de nuestros hospitales, es una vez más, una causa perdida de antemano.

No basta con recoger a los supervivientes y tasarlos: Subsaharianos, mujeres, mujeres embarazadas, menores… refugiados de guerras que parecen imposibles, pero que son reales. No basta. Porque, aún habiendo logrado acceder a las cercas de la fortuna, no san tratados como afortunados en casi ningún caso. Se les recluye cautelarmente en las majadas de los CIEs  (Centros de Internamiento para Extranjeros) ¿Se les documenta? ¡No! Se les esparce a boleo por el país, o se les remite al país de origen, procedencia, o cercanía pactada, a cambio de unos cuartos por el servicio.

Las reacciones políticas locales ante estas realidades son puros lamentos al viento. Siempre son materia de un titular en la prensa escrita, hablada o televisada. Nada más. Y a otra cosa. Nadie habla de alterar, modificar, adecuar, modernizar, humanizar, unas legislaciones sancionadoras, punitivas y restrictivas, que en materia de extranjería, asilo y refugio, siguen siendo un corsé mortal para muchos seres humanos, que pagan con su vida, un día si y otro también, la osadía de pretender sobrevivir fuera de donde nacieron.

Es sorprendente –al contrario que en la anterior realidad- que por estas tierras se ensalce el enjuiciamiento de una señora de sangre roja que dicen que es princesa del momento y, ¿por tanto? digna de ser bien tratada, ya que su madre es de procedencia griega, su padre nació extramuros y lo instalaron con calzador en la poltrona de una monarquía, que estaba vacía por la espantada de su anterior propietario, abuelo por cierto, del actual titular de la misma.

Es sorprendente, que ante un simple encausamiento judicial, se desplieguen 200 o 300 agentes de Policía, Guardia Civil, Bomberos, CNIs varios, ¿También la Legión…? todo por cuenta de la casa común. La supuesta inseguridad de esta señora investigada y todavía no acusada de delito alguno, aunque sí encausada, no merece tanto despliegue ni atención, ni publicidad alguna, porque pagamos todos. Horas y horas de debates a favor y en contra, de informativos a todas las horas y en cualquier momento y medios. También, y por sorpresa, a última hora, 200 periodistas acreditados para informar de una simple comparecencia para declarar. No. Simplemente NO.

Cumpla Usted, señora, con sus obligaciones, y déjennos en paz. Porque toda esta parafernalia de teatrillo, no es digna, si la comparamos a  la atención que se merecen los últimos muertos en las alambradas de Ceuta, Melilla, las fosas marianas de Gibraltar, Lampedusa, o cualquier otro lugar. 

No hay ningún periodista acreditado, ante el ¿DESCARTE? De inmigrantes no aptos para nadar. Es más que injusto, inhumano, alucinante. ¿Quién les despide con un DESCANSAR EN PAZ, POR FIN y A VUESTRO PESAR?

Señora Cristina: Deje Usted sus laureles en casa, cumpla con sus deberes legales y, acredítese solidariamente ante las víctimas de nuestras fronteras

SOS RACISMO ARABA.
ONGI ETORRI.
HAFIDA MESBAH, MOHAMED HALILOUI, SANTI  PIZARRO.
ISABEL GARCIA, RAYMOND MANZANO.


Vitoria-Gasteiz, a siete de febrero del año dos mil catorce.