domingo, 26 de mayo de 2013

LA MARMITA SOCIAL


Se han difundido imágenes de los efectos prácticos que en el tejido social del País vecino (Portugal) ha tenido y tiene la actual política comunitaria, por orden de la mal llamada TROIKA  (BCE. FMI, y C.E), y en orden, dicen, a equilibrar su economía.

No es muy distinta la situación a la de acá. Quizá, en el País vecino, los efectos reales de crisis ajenas, sean más visibles. Son efectos aterradores; desahucios, despidos, paro, recortes, etc, y miles de ciudadanos a la calle. A dormir bajo el techo de un cartón de oportunidad, sin perspectiva alguna de intervención y amparo gubernamental. ¿Qué es esto? Una realidad no negada por nadie. Una realidad muy cercana, que nos toca de lleno, dado que los remedios ordenados desde los mandamases europeos, son los mismos en todas partes: Grecia, Chipre, Portugal, Irlanda ¿España…? SEIS millones de parados y paradas, ratifican lo dicho. No hay empleo. Se fugan parte de los capitales. Se exportan cerebros, investigadores de primera línea, estudiantes de rendimiento superior. Se defrauda a espuertas. La corrupción atraviesa todo tipo de entramados representativos, políticos, económicos y también  los demás. Se destruye a mansalva el empleo de base. ¿Para qué arriesgar los dineros, quien los tenga, en aventuras, cuyo futuro depende de los mercados del momento?  Es mucho mejor, invertir en BONOS, en ¿Deuda Soberana? a plazo fijo y rentas aseguradas por la comunidad censada estatal.

Pero: Basta. Ya es suficiente. ¿Es necesario imitar al Sr. Parado italiano, que pistola en mano, intentó cobrar en efectivo al sistema los daños no negados por nadie? Es necesario que no se duerman en los laureles de las poltronas ¿Representativas? los comendadores mercenarios de los Cónsules Comunitarios -TROIKA- en su afán de hundir cada vez más la patera social, por aquello de salvar a unos pocos (banca, incluida, claro) del naufragio general vigente.

Deben, Ustedes, dar ejemplo de manera inmediata: Abran las puertas a la pobreza, la marginación y la exclusión social. Abran las puertas en turno de noche también, de los Parlamentos, edificios oficiales de cualquier naturaleza, los Ayuntamientos, donde tengan cabida de manera provisional los galeotes del momento, en los cajeros bancarios; cabinas de teléfono, las vías públicas, los cartones de desecho. También las Iglesias en general sin distinción de credo. Donde, así mismo, y a cuenta de la comunidad, los bancos y las haciendas públicas se asegure el plato diario de los de cuchara, pan, y agua, para aquellas víctimas involuntarias del desmantelamiento social masivo, justificado, en conseguir equilibrios, siempre inestables, de los ¿Déficits de todos los colores? En realidad, son déficits eternos, nunca se arreglan; así son las realidades cara vista, de la supervivencia diaria de cientos de miles de familias, sin cobertura alguna, ni subsidio que les ladre, de momento.

Es hora de levantarse. Es hora de no mendigar. Es hora de poner cara de ¡BASTA YA! Es hora de exigir, que los banqueros y sus bancos, los usureros en general, los políticos de riñón a salvo por cuenta ajena, rompan las ALCANCÍAS, renunciando a lucrarse a mansalva legal e ilegalmente, siempre a los efectos de asumir la solidaridad debida social, no la caridad. No se quiere caridad, Se quiere  justicia,  dignidad y el respeto social debido a los que han sostenido el país en las últimas décadas.

Es hora de mirar a la cara de los que pregonan, sin reserva alguna, las excelencias de las podas sociales generalizadas, sin soberbia, pero con una firmeza de acero. Mirar para otro lado, induce a pensar, que la marmita social puede y debe seguir encallada, pero en cualquier momento puede estallar, con efectos, imprevisibles y desde luego, quizá poco agradables. Quizás.


FEDE GARCIA

sábado, 11 de mayo de 2013




Carta abierta al Sr. BOTIN.
  
Casi 1.700.000.000 de las antiguas pesetas…
¡Qué esplendidez magnífica de los evérgetas bancarios…! En unos momentos de  destrucción masiva de los tejidos sociales existentes en el país, en forma de maldición bíblica, ante la pasividad parlamentaria, gubernamental, política, también en parte ¿Cómo NO? sindical.

Mil setecientos millones de pesetas (10.000.000 de euros). Ocho, con ocho, en forma de indemnización, y Uno, con Dos, en forma diferida –Seguro de Vida-, que justifica un Banco de primera línea de razón comercial montañesa, a los efectos de amortiguar y endulzar el retiro o jubilación anticipada del timonel de la casa.

Ya son varios los casos estridentes y antisociales, en que la Banca, rescatada o no, pública o privada, envuelve en premios de consolación de oro a sus excedentes de primera categoría, en unos momentos de aguda crisis social y económica, cuya responsabilidad objetiva, en primer lugar es de la Banca, que ha sido y seguirá siendo salvada en parte, o en su totalidad, con dineros públicos –de la bolsa común- y cuyos haberes en forma de riqueza objetiva acumulada ficticia o no, es la suma de la calcinación de la población local.

Los Grandes Generales Bancarios, los Goirigolzarri, los Bankia, los Ratos, y otros cualesquiera, no son parte necesaria y obligatoria, en cuanto a la forma de materializar la extinción de sus contratos de trabajo – despido- prejubilación – aplicando la reforma laboral reciente y los Eres dominantes para las masas productivas. El paso a la situación “B”, con los riñones personales bien forrados de cuartos y prebendas, de los mandamases de bombín, con la garantía eterna de que podrán sobrevivir dignamente, y no ser desahuciados, ni tener que acudir al  Banco de alimentos local a por los mendrugos diarios solidarios.

No es lo mismo, lo que sucede, con las ya más de 6.000.000 de parados y paradas a largo plazo, hasta el momento. Se les discute el derecho al mendrugo diario. Se les niega, a una buena parte el derecho a sobrevivir, individual y familiarmente. Es una Vergüenza, Sin más. Vergüenza que contrasta, que chirría clamorosamente, ante la soberbia increíble de los banqueros, y como no, también de algunos medios de intoxicación social.

Mientras tanto, hay una parte de la población que rebusca en la pubelas públicas, un pedazo de pan, que echarse a la boca -No es ninguna exageración. No es ninguna broma- recogiendo, o intentando recoger, unas migajas, quizá mohosas, de los desechos diarios de alimentos con fecha de caducidad desahuciados en los macro-comercios de la esquina.

¿Sorprende lo dicho…? Quizá no sorprende, pero, si deja indiferentes, por el momento a los responsables objetivos de estas situaciones: Banca, Gobiernos, Bruselas, etcétera, porque, en contrapartida, se nos intenta vender la moto envuelta y camuflada en forma de PACIENCIA SOCIAL, de ¡Lo sentimos…!, que sigue siendo necesario que se inmolen ustedes día tras día en las colas de INEM, en busca del trabajo perdido, de modo civilizado, en calma, sin violencia, por supuesto siempre injustificada, pero sancionable penalmente, por si acaso.

MIL SETECIENTOS MILLONES DE PESETAS, son muchas pesetas, Señores Marqueses. Un simple ejemplo: hace ya dos días, antes de la llamada del EURO, se hacía una compra familiar semanal, por Mil o Dos mil pesetas, hoy, instalados en la modernidad común, esas compras no alcanzan semanalmente a ser cubiertas con 200 euros. Es decir: 34.000 pesetas. ¿Qué ha sucedido…?

Cien euros a la semana, para la cesta de la compra, es un símbolo, o signo de estar incluido bajo los sombrajos de la exclusión social y de la pobreza casi extrema. ¿Qué sorpresa, verdad…?

1.700.000.000 de pesetas, se podrían emplear en unas tarjetas en forma de CUOTAS apellidadas como SOLIDARIAS DE AMPARO SOCIAL, que a razón, por ejemplo, de 15.000 pesetas, o lo que es similar, pero no es lo mismo, 100 euros, podría afectar a 10.000 ciudadanos parados-paradas, en riesgo de exclusión o excluidos de verdad. Sería todo un detalle. ¿Verdad,
Sr. BOTIN? En todo caso, una gota de agua, en el mar de los 6.000.000 largos de candidatos a la exclusión, no reciclables, ni a corto, ni a medio, ni a largo plazo, según previsiones del oráculo bruselense ¿2.016?

Mientras tanto, se prolonga la agonía social, envuelta en mensajes cáusticos gubernamentales, del pelaje infumable, de que hacemos lo que podemos, la situación nos obliga a seguir raspando las virutas del hueso de jamón social, porque la PACIENCIA SOCIAL, creen y exigen, que ha de ser infinita.

No se inquieten, Sr. BOTIN, y el Gobierno. De momento el contexto social no está maduro, para, repetir la experiencia reciente del Sr. Parado Italiano, que pistola en mano, intentó pasar factura por su frustración sobrevenida e involuntaria, a aquellos, que supone, han sido, siguen siendo y son responsables directos de su situación, que es, por otra parte, la de otros muchos cientos de miles de conciudadanos.

Amárrense los cinturones, señores. La PACIENCIA SOCIAL, no es inmutable, ni infinita.
  
Fede García.