AYUDAS SOCIALES E INMIGRACION GASTEIZ
Una polémica artificial que no cesa…¿A quién le
conviene, que tras treinta años de presencia estable de población inmigrante en
Gasteiz, se agiten las aguas de la sensibilidad social, en contra, de aquellos
y aquellas que para disponer una simple Autorización de Trabajo y Residencia
les ha supuesto en ocasiones, tres, cinco, o diez años, de estancia irregular?
En los últimos treinta años la población inmigrante
llegada a partir de los años 80, se ha ido asentando, estableciendo, trabajando
y socializando en condiciones de desigualdad con las dificultades propias que
conlleva siempre, el rehacer las propias vidas, incluyendo las de sus allegados,
prácticamente desde cero: Idioma, vivienda, educación, socialización,
costumbres, convivencia, trabajo, etc. Es decir, la llegada a Gasteiz, al País
Vasco, de estas personas, ha sido una vía secundaria de las corrientes
migratorias que acceden – por necesidad – a las puertas de una Europa, cuyo
nivel de vida es notablemente superior a la de los países de los que proceden.
No lo hacen por gusto ni por aventura personal; lo
hacen por cubrir necesidades vitales. Muchos de ellos han dejado la vida en el tránsito,
y la siguen dejando: pateras, alambradas, cuchillas y demás instrumentos
inhumanos de la civilizada Europa, con el fin de disuadir a los más necesitados
de que no merece la pena huir de la miseria y del hambre, o de las guerras que
justifican las industrias locales-militares, para obtener sabrosos beneficios,
y además, crean puestos de trabajo…
Por ejemplo: desde los años ochenta en Gasteiz,
también en la Llanada ,
se acogió a centenares de temporeros de la patata, argelinos-marroquíes: las
lluvias de otoño, impidieron que se recogiera la cosecha y por tanto, no les
contrataron. Se refugiaron en el ex-cuartel de la Guardia Civil en Alegría-Dulantzi.
Cómo no recordar también, el encierro de los argelinos en Vitoria, todos Sin Papeles, durante la guerra civil en
Argelia, durante más de ochenta días…Cómo no recordar que 426 vecinos empadronados durante la Alcaldía-Cuerda , fueron
desempadronados por el alcalde Alfonso Alonso (248 de los cuales fueron
reempadronados por sentencia judicial) , para posteriormente desempadronarlos.
Cabe también recordar a las familias refugiadas
Bosnias de la guerra de los Balcanes.
Un poco más tarde los Rumanos: inmigrantes de ¡cuarta categoría…! Hoy conciudadanos comunitarios,
fueron objeto de marginación social y también espacial: no se les empadronó, y
por tanto no tenían derecho a la Tarjeta Sanitaria , ni a ser regularizados. Se les
asentó en un descampado abierto, sin agua ni luz, ni servicios de ningún tipo,
en un Polígono Industrial, a las afueras de Gasteiz. Más tarde el Ayuntamiento
facilitó el agua y la corriente. ¿Eran vecinos, o no lo eran…?
Como estos ejemplos, hay varios más que nos hablan de
determinado blindaje social ante la novedad. Blindaje inducido en parte, y
también exacerbado por la escasa disposición de las Instituciones públicas a
resolver problemas de inserción social en igualdad de trato y de condiciones justas,
porque además, los comunes denominadores que limitan todo esto, son también - no conviene
olvidarlo - las vigentes y denunciadas Leyes de Extranjería y de Asilo
y Refugio.
Estas personas, vecinos y vecinas de Vitoria han
trabajado, pagan impuestos, y cuando se quedan sin empleo, legalmente acceden a
solicitar el paro, las Ayudas de Emergencia Social, o la RGI , o la PAV , en las mismas condiciones
que los vascos y vitorianos de toda la vida, cumpliendo con todas las
exigencias burocráticas necesarias, que por cierto, no son pocas.
Las entidades sociales, que actúan en general sin
ayuda institucional de ningún tipo desde
hace ya más de dos décadas, intentan aportar algo de sentido común
social, a aquellos que enturbian, por interés político particular, unas
relaciones social-ciudadanas en ausencia de graves conflictos de convivencia en
Gasteiz.
Por muchas razones más, amonestamos a aquellos que
hacen bandera desde el Poder Municipal, o desde cualquier otro, para dañar de
manera premeditada la natural inserción social en la vecindad local de los
nuevos vecinos y ciudadanos. Además, les instamos a que se excusen, y a que pidan
disculpas a aquellos vecinos y vecinas de hecho y de derecho de forma pública e
inmediata, sin más excusas.
Fede Garcia, Esteban Diego Iraeta, Iñaki Markiegi, Hafida Mesbah, Zineb Berrouchu, Isa Garcia, Josean Tirados, Felix Placer, Miloud Saiglaghezal, Asun Garcia, Raymon Manzano, Sabah Jlili y Lurdes Duran.